Date of death13.Feb.2024
LocationMexico

Noé Sandoval A

Source

Data Cívica, with additional research by ECC View →

Noé Sandoval A’s 16-year-old son, Kevin, disappeared alongside three friends on 17 November 2023, after going to cut wood in Costa Chica. It was a region where several criminal gangs were known to operate. After his son’s disappearance, Noé joined the María Herrera Chilpancingo Family Searchers Collective – a group of families dedicated to searching for their disappeared loved ones.

At 6.30pm on 13 February, Noé was shot in the head outside his home in Zumpango, near Chilpancingo, Guerrero. He was rushed to the nearby hospital, Raymundo Abarca Alarcón, but died before receiving treatment.

At the time of Noé’s death, Guerrero was in the grip of a wave of extreme criminal violence which had lasted several weeks, leaving residents unable to leave their homes to attend school or work. At least five other people were killed by criminal gangs in Guerrero during the 24 hours surrounding Noé’s death. Guerrero state has the seventh highest level of homicides among the 32 states in Mexico.

A member of the María Herrera Chilpancingo Family Searchers Collective described Noé as being very active within the group:

‘He was in the most profound stage of grief, and now his family have to deal with even more tragedy’.

Noé was 52 years old.

El hijo de Noé Sandoval A, Kevin, de 16 años, desapareció junto a tres amigos el 17 de noviembre de 2023, después de ir a cortar leña a Costa Chica. Era una región donde se sabía que operaban varias bandas criminales. Tras la desaparición de su hijo, Noé se unió al Colectivo de Buscadores de Familias María Herrera Chilpancingo, un grupo de familias dedicadas a la búsqueda de sus seres queridos desaparecidos.

A las 18.30 horas del 13 de febrero, Noé recibió un disparo en la cabeza frente a su casa de Zumpango, cerca de Chilpancingo, Guerrero. Fue trasladado de urgencia al hospital cercano, Raymundo Abarca Alarcón, pero murió antes de recibir tratamiento.

En el momento de la muerte de Noé, Guerrero estaba sumido en una ola de violencia criminal extrema que había durado varias semanas, por lo que los residentes no podían salir de sus casas ni asistir a la escuela o al trabajo. Al menos otras cinco personas fueron asesinadas por bandas delictivas en Guerrero durante las 24 horas que rodearon la muerte de Noé. El estado de Guerrero tiene el séptimo nivel más alto de homicidios entre los 32 estados de México.

Un miembro del Colectivo de Buscadores de Familias María Herrera Chilpancingo describió a Noé como una persona muy activa dentro del grupo:

'Estaba en la etapa más profunda del duelo, y ahora su familia tiene que lidiar con una tragedia aún mayor'.

Noé tenía 52 años.