Date of death02.Jan.2024
LocationColombia

Eulices Perdomo Cerquera

Eulices Perdomo Cerquera
Source

Campaña Colombiana Contra Minas View →

Eulices Perdomo Cerquera was a farm worker in the municipality of Puerto Guzman, Putumayo. He was married with four children: Juan Gabriel, Andrés Felipe, Héctor Julián and Nicol Mariana. On 2 January, Eulices was killed by a landmine while working on the family farm.

Eulices was a committed father and husband, who worked hard to support this family. Sometimes, after finishing work on his own farm, he would help neighbours with work on their farms as well. He constantly reminded his children of the importance of studying and achieving a good education. He dreamed of seeing his children grow up and graduate.

Eulice’s wife, Paula Cristina, described him as respectful, loving, a committed husband and excellent father who made sure his family never lacked for anything. They were married for 17 years before his death, which left ‘an irreplaceable void’ in her life.

Despite sometimes feeling overwhelmed by sadness, Paula finds motivation to go on through her children. She is now the main income earner for the family and wants to ensure other women do not experience what she has – ‘becoming a single mother because of a war for which we are not to blame’.

Describing the impact of Eulice’s death on their children, Paula explained that:

‘Today they feel alone, especially my oldest son. There are days when he says that it is because of the guerrillas that my father died, they installed that mine. My other children are quieter, sometimes they lock themselves in the room and start to cry. I just tell them that their father is now an angel who watches over us from heaven.’

During the 1990s, parties to the internal armed conflict in Colombia made extensive use of landmines. Nearly 12,000 people have been killed or injured by mines or unexploded ordnance in Colombia since 1990. Despite the peace agreement in 2016, landmines remain a constant threat in rural areas.

Eulices Perdomo Cerquera era un trabajador agrícola del municipio de Puerto Guzmán, Putumayo. Estaba casado y tenía cuatro hijos: Juan Gabriel, Andrés Felipe, Héctor Julián y Nicol Mariana. El 2 de enero, Eulices murió al pisar una mina mientras trabajaba en la finca familiar.

Eulices era un padre y esposo comprometido, que trabajaba duro para mantener a su familia. A veces, después de terminar el trabajo en la finca familiar, ayudaba a los vecinos en sus fincas. Constantemente les recordaba a sus hijos la importancia de estudiar y de obtener una buena educación. Soñaba con ver a sus hijos crecer y graduarse.

La esposa de Eulice, Paula Cristina, lo describió como un hombre respetuoso, cariñoso, un esposo comprometido y un excelente padre que se aseguraba de que a su familia no le faltara nada. Estuvieron casados durante 17 años antes de su muerte, que dejó «un vacío irreemplazable» en su vida.

A pesar de sentirse a veces abrumada por la tristeza, Paula encuentra la motivación para seguir adelante en sus hijos. Ahora es el principal sustento de la familia y quiere asegurarse de que otras mujeres no pasen por lo que ella ha pasado: «quedarse madre soltera por culpa de una guerra de la que no tenemos la culpa».

Al describir el impacto de la muerte de Eulice en sus hijos, Paula explicó que:

«Hoy se sienten solos, especialmente mi hijo mayor. Hay días en que dice que mi padre murió por culpa de la guerrilla, que ellos instalaron esa mina. Mis otros hijos son más callados, a veces se encierran en su habitación y se ponen a llorar. Yo solo les digo que su padre ahora es un ángel que nos cuida desde el cielo».

Durante la década de 1990, las partes en el conflicto armado interno en Colombia hicieron un uso extensivo de las minas terrestres. Desde 1990, casi 12 000 personas han muerto o resultado heridas por minas o municiones sin explotar en Colombia. A pesar del acuerdo de paz de 2016, las minas terrestres siguen siendo una amenaza constante en las zonas rurales.